Blackened Death Metal
El blackened death metal es la fusión del black y el death metal: toma la brutalidad, la densidad y los guturales graves del death, y los cruza con la atmósfera gélida, el tremolo y la estética satánica del black. No es death metal con letras oscuras: es un híbrido real, casi siempre asfixiante, apocalíptico y ritual.
El estilo se gesta a finales de los 80 y principios de los 90, cuando bandas como Sarcófago, Blasphemy o Beherit ya mezclaban ambas escenas. El molde definitivo lo forja el estadounidense Angelcorpse, cuya descarga de metralla en Hammer of Gods (1996) marca el punto de partida moderno del subgénero.
La estirpe bestial —heredera directa de Angelcorpse— la mantienen viva Perdition Temple, proyecto de su guitarrista Gene Palubicki, y los finlandeses Proscription.
La vertiente épica y lovecraftiana tiene su gran nombre en los alemanes Sulphur Aeon, que convierten el culto a Cthulhu en un sonido monumental con Gateway To The Antisphere (2015).
La escena latinoamericana es de las más activas del planeta en este estilo: el mexicano Hacavitz, el chileno Perversor y el venezolano Noctis Imperium llevan años firmando material de primera. En España asoman nombres nuevos como Aurealhearth o Vvarphagvs, y en Alemania el death oscuro y opresivo de Morast.
Álbums esenciales para empezar:
- Angelcorpse — Hammer of Gods (1996)
- Angelcorpse — Exterminate (1998)
- Hacavitz — Katun (2007)
- Perdition Temple — Edict of the Antichrist Elect (2010)
- Sulphur Aeon — Gateway To The Antisphere (2015)
- Perversor — Anticosmocrator (2015)
- Sulphur Aeon — The Scythe Of Cosmic Chaos (2018)
Debajo tienes el catálogo completo. Si buscas algo próximo, pásate por el death metal o el black metal.
43 álbums



















