Biografía
Desde Japón en 1990, Sigh construyó un catálogo donde In Somniphobia (2012) merece más atención que Shiki. Mientras el segundo se calienta con atmosféricos dilatados, el primero concentra la rabia black metal en composiciones compactas donde los sintetizadores no disimulan sino que abrasan. El álbum anterior tiene la gracia de la economía: Sigh aquí suena más cercano a la devastación controlada de 1349 que a sus propias derivas experimentales. Shiki ganó fama por ser "diferente", pero In Somniphobia es diferente sin pedir permiso, sin justificarse. Ahí reside su potencia, relegada injustamente al olvido.
Gallows Gallery es expendable: conceptualmente ambicioso pero musicalmente disperso, donde la experimentación mata el impulso. Los discos que importan son tres: Hangman's Hymn - Musikalische Exequien (2007), donde maduraron como compositores; Shiki, porque definió lo que serían después; e Heir to Despair (2018), que rescató coherencia tras años de vagar. El resto oscila entre lo marginal y lo olvidable.












