El thrash metal, ese amor inquebrantable que no se olvida, vuelve a hacer ruido con el nuevo disco de Nukem, titulado The Grave Remains. Desde sus inicios en 2012, la banda californiana ha sabido captar la esencia del thrash metal más agresivo, y para su segundo álbum, lanzado tras una larga espera desde su debut en 2016, prometen regresar con fuerza. Este 2026, la escena thrash no muestra signos de menguar, y Nukem se suma a la fiesta con riffs explosivos y poderosas melodías que evocan los gloriosos días del género.
En The Grave Remains, que consta de doce cortes, la influencia de bandas clásicas como Death Angel, Nuclear Assault y Overkill brilla a lo largo de las pistas. El guitarrista y vocalista Steve Brogden entrega su agresiva voz con un estilo que recuerda a John Kevill de Warbringer y al intenso Mark Osegueda de Death Angel. Además, ilustres como Rob Cavestany y Gary Holt se hacen presentes, aportando su genialidad en temas como "Into the Kill Zone" y "Empress of Evil", este último un homenaje a Thin Lizzy.
La producción de The Grave Remains es otro de sus puntos fuertes, con un bajo robusto a cargo de Don Lauder, cuyo trabajo resuena con fuerza en temas como "Unconditional Surrender" y "Torture, Murder, Mutilate!". Es innegable que, mientras Nukem presenta un thrash lleno de energía y adrenalina, hay momentos en los que los riffs, aunque efectivos, carecen de la diversidad para destacar de manera memorable. Sin embargo, los interactivos coros y el brillante bajo de Lauder elevan la experiencia, haciendo que el álbum sea indispensable para los fanáticos del género.

