Biografía
Sin la velocidad desenfrenada del thrash metal ochentero y la agilidad técnica que heredaron bandas como Annihilator, el metal extremo chileno sería irreconocible. ¿Qué sucede cuando se mezcla ese legado con la rabia local de una escena subterránea? ¿Cuándo una banda decide no solo seguir la fórmula, sino reinventarla cada década? Nuclear es la respuesta a esas preguntas.
Nacida en 2003, Nuclear se adentró en el thrash metal cuando la escena chilena atravesaba un renacimiento. Su debut Heaven Denied (2006) llegó sin pretensiones de revolucionar nada, pero con la solidez de quien sabe qué quiere. Los siguientes trabajos—Ten Broken Codes (2008), Jehovirus (2010) y Formula for Anarchy (2015)—mostraron a una banda dispuesta a tomar riesgos compositivos sin abandonar su esencia. Con Murder of Crows (2020), demostraron que la veteranía les sienta bien. Bandas como Abigail transitaban caminos similares en el contexto local, pero Nuclear mantuvo su propio ritmo.
Escuchar a Nuclear en 2024 tiene sentido porque no se aferran a un único sonido. Cada álbum refleja evolución sin sonar desconectados entre sí. Su thrash mantiene los riffs filosos y las dinámicas abruptas, pero incorpora matices que otras bandas del género prefieren ignorar. Para quien ya agotó lo obvio en la escena extrema chilena, Nuclear ofrece la profundidad de quienes llevan dos décadas construyendo su propio camino.




