Biografía
Mephistofeles merecería más atención por Whore que por el más promocionado Satan Sex Ceremonies. Donde el segundo se conforma con riffs doom metal convencionales y estructura predecible, el debut de 2016 arriesga más: tiene densidad sin perder claridad, esa capacidad de hacer que cada nota pese que Black Sabbath entendía perfectamente. Whore no busca agradar, simplemente golpea donde duele, con secuencias hipnóticas que van construyendo presión en lugar de solo caer sobre ti. Es el trabajo donde la banda aún conserva hambre, antes de que la producción limpia terminara suavizando sus aristas más interesantes.
Violently Theatre (2022) es prescindible: relleno pulido que intenta sonar profesional pero pierde la urgencia que caracterizaba sus primeros trabajos. ( ( ( I ' M H E R O I N ) ) ) existe en un lugar raro, ni lo suficientemente experimental ni lo suficientemente directo. Lo que realmente importa está en esos dos discos tempranos: Whore y Satan Sex Ceremonies, donde Mephistofeles todavía sonaba como una banda con algo que decir, no solo algo que vender.



