Biografía
El heavy metal japonés de los años setenta y ochenta debe mucho a bandas que supieron fusionar la dureza occidental con una sensibilidad melódica propia. ¿Qué ocurre cuando un grupo lleva casi cinco décadas explorando esa frontera sin pretensiones de revolucionar nada? ¿Cuándo la consistencia y el oficio superan cualquier necesidad de reinvención? Bow Wow es la respuesta a ambas preguntas.
Formada en Japón en 1975, Bow Wow comenzó su andadura en la época dorada del heavy metal clásico, aunque permaneció relativamente en la sombra del circuito internacional. Su catálogo discográfico revela una trayectoria sin grandes quiebros: Bow Wow #1 (1995) marcó su regreso tras años de inactividad, seguido de una etapa prolífica entre 1998 y 2005 que incluyó trabajos como Still on Fire (1998) y Era (2005). Bandas como Accept compartieron esa misma búsqueda de equilibrio entre el riff contundente y la composición estructurada. Sin declives significativos, Bow Wow ha mantenido su línea sin grandes giros hacia la experimentación, priorizando siempre la solidez de la composición.
La razón para volver a Bow Wow hoy no es la nostalgia por lo que fueron, sino el reconocimiento de que existe un metal directo, sin afectaciones, que no necesita justificarse. Sus discos funcionan como ejercicios de oficio bien hecho, donde cada riff tiene propósito y cada estructura compositiva responde a un criterio claro. Merecen ser escuchados por quienes buscan metal sin pretensiones.




















