Puntuación
Reseña editorial
En 2010, Watain lanzó "Lawless Darkness" como una declaración de guerra contra la tibieza del black metal contemporáneo. Los suecos construyen su reino sobre riffs de guitarra retorcidos y voces que raspan como vidrio roto, especialmente en "Death's Cold Dark" y "Malfeitor", donde la crudeza sonora se convierte en virtud estética. El tremolo picking deshilachado y los redobles de batería caóticos crean una atmósfera de verdadera descomposición, alejándose deliberadamente de cualquier pulimento que pudiera diluir la ferocidad.
La estructura del disco rechaza la comodidad melódica. "Reaping Death" avanza como un cortejo fúnebre satánico, mientras que "Hymn to Qayin" despliega una brutalidad hipnótica que recuerda al trabajo más crudo de Satanic Warmaster, aunque Watain mantiene mayor agresividad en sus transiciones. El instrumental que da nombre al álbum funciona como interludio corrosivo, no como respiro contemplativo. Cada canción se niega a facilitar la escucha, exigiendo atención completa del oyente.
Lo que distingue "Lawless Darkness" es su compromiso con la lo-fi aesthetics como elección artística consciente, no como limitación técnica. La producción turbia amplifica la sensación de caos organizado, comparable a la ferocidad salvaje de "XES Haereticum" de Enthroned. "Kiss of Death" cierra con suficiente virulencia para dejar cicatrices, demostrando que los suecos entienden que el black metal extremo vive en el fango, no en las alturas.
Este álbum exige lealtad total. Watain no regala ganchos melódicos ni momentos de respiro fácil; cada minuto es una prueba de resistencia emocional contra la oscuridad desatada. Para quienes buscan black metal genuinamente hostil, "Lawless Darkness" es obligatorio. Para los otros, seguirá siendo demasiado.
Tracklist
- 1Death's Cold Dark
- 2Malfeitor
- 3Reaping Death
- 4Four Thrones
- 5Wolves' Curse
- 6Lawless Darkness (instrumental)
- 7Total Funeral
- 8Hymn to Qayin
- 9Kiss of Death
- 10Waters of Ain