Deathcult for Eternity: The Triumph
The Chasm- Año
- 1998
- Tipo
- full-length
- País
- MX
- Sello
- Oz Productions
Puntuación
Reseña editorial
Deathcult for Eternity: The Triumph llega en 1998 como prueba de que The Chasm no necesitaba permiso de Estocolmo, Ámsterdam o Tampa para legitimar su visión. Mientras el death metal técnico norteamericano de finales de los ochenta sentaba las bases y ciertos pioneros comenzaban a cavar trincheras atmosféricas, estos mexicanos hicieron algo que nadie pedía: fusionaron esa precisión rítmica con liturgia subterránea en un territorio donde el metal extremo era casi marginalia. El resultado es un disco que rechaza la limpieza del progresivo y la claridad de la corriente dominante. Aquí el riff ignora las convenciones de lucirse; busca envenenar. La oscuridad no es decoración sino arquitectura. Es un álbum incómodo, deliberadamente denso, que se niega a facilitarse al oyente casual.
La virtud principal del disco reside en cómo mantiene tensión sin depender de cambios abruptos o sorpresas baratas. The Chasm construye desde dentro, permitiendo que la atmósfera cavernosa se filtre entre las grietas del riffing técnico. Sin embargo, esa misma aproximación revela también su debilidad: la falta de tracklist disponible nos impide rastrear dónde la banda logra suspender el tiempo y dónde simplemente repite fórmulas. El álbum puede agotarse en extensiones donde la redundancia se disfraza de profundidad.
Un trabajo que merece recuperarse del olvido, no por perfección sino por su extrañeza genuina. Escúchalo junto a Altars of Madness de Morbid Angel y después vuelve a este disco: notarás que The Chasm eligió un camino más sombrío, menos épico, más ritual. Eso tiene valor.