Puntuación
Reseña editorial
Tangram Apocalypse (2023) sitúa a Strike Master en territorio conocido pero sin concesiones: el thrash metal construido desde Monterrey sobre riffs acelerados en afinación bajada que buscan hipnosis repetitiva antes que virtuosismo. El álbum mantiene la marca identitaria de la banda: progresiones de acordes distorsionados que golpean directo sin pretender complejidad académica, registro vocal áspero que atraviesa la mezcla, y una producción deliberadamente cruda que preserva la agresividad del thrash clásico de los ochenta. En el contexto de su trayectoria, este trabajo reafirma el compromiso de Strike Master con la austeridad sonora y el impacto visceral, rechazando el pulido que otros proyectos del género han adoptado en la última década. La ausencia de ornamentación en la factura sonora no es debilidad sino estrategia: cada nota existe para causar daño.
En el panorama del metal extremo contemporáneo, Tangram Apocalypse responde a la lógica del thrash sin ironía, más cercano al literalismo de Reign in Blood que a sus reinterpretaciones modernas. La banda no intenta redefinir el género sino habitarlo con convicción: riffs cíclicos, tempo furioso, producción hostil. Este disco funciona para quien busque thrash que no negocie con la comodidad del oyente, para admiradores del metal que prefieren la claridad del propósito sobre la sofisticación compositiva. Lo que no ofrece es novedad; lo que mantiene es integridad.