Puntuación
Reseña editorial
Cuando Necropolítica comienza, el sonido golpea sin preámbulos. Los riffs se clavan en tempo acelerado, la voz raspa directa, sin filtros, como si saliera de una garganta que rechaza toda pulcritud. El bajo pulsa firme bajo la tormenta de notas. No hay introducción lenta ni atmósfera previa: esto es thrash metal brasileño en estado puro, la misma urgencia callejera que caracterizó a Ratos de Porão desde sus comienzos en São Paulo hace más de cuatro décadas. El peso del sonido es denso, pegajoso, adherido al suelo.
Lo que sostiene el disco es esa coherencia entre furia compositiva y mensaje. Los momentos decisivos giran en torno a transiciones abruptas, cambios de tempo que rompen la expectativa. La banda se niega a sofisticación: busca que cada pasaje golpee donde cuenta. Ratos de Porão mantiene la actitud que los distinguió de sus contemporáneos norteamericanos: fuerza con estructura, riffs veloces que no pierden grosor, un acercamiento que prioriza la intensidad sobre la precisión instrumental.
En 2022, un disco así importa porque rechaza la modernización y la pulcritud. Mientras el metal extremo tiende a la perfección técnica, esta propuesta respira aire de barrio, de confrontación. Comparado con el thrash más limpio del mainstream, Necropolítica es un recordatorio de que la crudeza sigue siendo válida.