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Old Continent

Mindvile
Año
2026
Tipo
full-length
País
Internacional
Sello
Satanath Records
Duración
32:56
Temas
8

Puntuación

8.32 votos
Editorial 8.7

Reseña editorial

Mindvile – Old Continent (2026): ocho historias reales y un debut de Black/Death Metal demoledor

Hay veces que te encuentras con una banda de la que no sabes prácticamente nada, le das al play sin demasiadas expectativas y, antes de que termine el primer tema, ya estás preguntándote de dónde cojones ha salido semejante lujazo. Eso es exactamente lo que me ha ocurrido con Mindvile y su debut, Old Continent, publicado el 25 de septiembre de 2026 a través de Satanath Records y Paragon Records.

Formados en 2024, Mindvile son un proyecto internacional cuyos tres integrantes se reparten entre España y Estados Unidos. Vate se encarga de las guitarras y las voces, Gralborj del bajo y Belzedrum de la batería. Este último cuenta con un amplio bagaje en el underground, con nombres como Kreyl, Violblast, Gemôrah o Metalfetamina en su trayectoria. Tres músicos, distintos países y una propuesta que, al menos sobre el papel, podría parecer una más dentro del Black/Death Metal. Pero nada de eso.

Antes de entrar en materia, hay un aspecto especialmente interesante detrás de este trabajo. Mindvile han decidido buscar el horror donde realmente existe: en las personas y en los crímenes que han cometido. Aquí no hacen falta demonios imaginarios, criaturas mitológicas ni ficciones sobrenaturales. Sus composiciones se inspiran en individuos reales, en sus atrocidades y en los mecanismos psicológicos capaces de conducir al ser humano hasta extremos difíciles de comprender.

Old Continent es el primer capítulo de Stories No Tongue Should Tell, una ambiciosa serie conceptual de cinco álbumes, cada uno dedicado a un continente diferente. El primero nos lleva a Europa y reúne ocho composiciones que se adentran en esa parte especialmente miserable de nuestra historia. Por el momento, la banda ha decidido reservar las letras para la llegada de la edición física, así que no podemos profundizar todavía en los casos concretos que inspiran cada pieza. Y casi mejor no inventarnos nada, porque el concepto ya resulta suficientemente perturbador por sí mismo.

El álbum fue grabado en Moontower Studio y presenta una portada realizada por Juanjo Castellano, que representa la Colina de las Cruces de Lituania, un lugar real tan fascinante como inquietante. La elección no es casual: la banda buscaba un escenario europeo cargado de misterio que pudiera representar visualmente el concepto del disco. Y desde luego han encontrado una imagen con personalidad, aunque la historia real de este enclave vaya mucho más allá de cualquier interpretación siniestra.

Treinta y tres minutos de velocidad, mala leche y melodías oscuras

Bite by Bite empieza con unos sonidos tortuosos, apenas cuatro segundos de una calma bastante sospechosa antes de que todo salte por los aires. Un ataque de riffs retorcidos y veloces, acompañado por una batería y un bajo que entran a toda hostia, nos pone inmediatamente en situación. Una voz desgarrada, rabiosa y absolutamente enferma se suma al festín. No llevamos ni un minuto y ya tenemos la carta de presentación de estos tres individuos.

Y aquí viene lo bueno. Como decía, cuando no conozco una banda y de golpe me encuentro algo así, pienso: «Joder, ¿qué cojones es esto?». Porque está de puta madre. Mindvile practican un Black/Death Metal melódico muy ortodoxo, y lo digo como un cumplido. Me parece estupendo que existan bandas imposibles de clasificar, de esas que terminan metidas en un cajón de sastre rodeadas de cincuenta etiquetas diferentes, pero este no es el caso. Aquí tienen las cosas clarísimas: Melodic Black/Death Metal de manual, ejecutado con una convicción tremenda.

Volviendo al tema, el inicio es pura tralla. Belzedrum se multiplica detrás de la batería y por momentos parece tener cuatro brazos y cuatro piernas. Tremendo lo de este hombre. Las guitarras tampoco se quedan atrás, encadenando melodías afiladas y riffs que me han recordado bastante a The Spirit, una banda buenísima que muchos conoceréis. También creo que los seguidores de Dissection, Thulcandra, Marduk o Dark Funeral encontrarán aquí material más que interesante. Cada una de estas referencias representa una faceta distinta de lo que hacen Mindvile: melodía oscura, agresividad, velocidad y una forma muy suya de entender el metal extremo.

El segundo tema, Predator's Mark, termina de dejar las cosas claras. Aquí no va a haber tregua. Definitivamente, esto va a todo trapo. Algún que otro cambio de ritmo, doble bombo, duelos guitarreros, riffs que diseccionan y esa voz opresiva que te hace sentir como si alguien te agarrara del cuello, te mirara con los ojos inyectados en sangre y te escupiera veneno directamente a la cara. Hay mucha mala leche en esta composición, pero también una construcción musical que impide que todo termine siendo una sucesión indiscriminada de golpes. Las guitarras van introduciendo pequeñas variaciones melódicas mientras la batería parece empeñada en comprobar cuánto castigo puede soportar el resto de instrumentos. Temazo al canto y a por el siguiente.

Unos pasos bastante malrolleros, de esos que sabes perfectamente que no auguran nada bueno, abren Unholy Task. Después se escucha algo parecido al sonido de una hoja metálica al salir de su funda y comienza la siguiente andanada. ¿Bajan el ritmo? Ni de coña. Este tema, y diría que el álbum en general, tiene algo de montaña rusa completamente descontrolada. Coge velocidades tremendas, reduce un poquito para retorcerte con algún riff malévolo, introduce un cambio de ritmo y vuelve a lanzarte hacia abajo, en picado, como si alguien hubiera arrancado los frenos antes de empezar el recorrido. Lo curioso es que, dentro de toda esta locura, los músicos saben perfectamente lo que están haciendo. Nada parece colocado al azar. Unholy Task representa a la perfección ese equilibrio entre violencia y composición. Una descarga poderosa de menos de tres minutos y medio que sirve para confirmar definitivamente que esta gente toca de putísima madre.

Con The Evil Siren's Tongue llegamos al cuarto corte. Los primeros instantes, especialmente el riff que parece vertebrar la composición, me recuerdan muchísimo a Dissection, y eso tiene que ser bueno, digo yo. Aquí encontramos una faceta algo más melódica, con unas guitarras que adquieren mayor protagonismo y dejan respirar ligeramente la composición. También bajan las pulsaciones en determinados pasajes, aunque tampoco nos hagamos ilusiones: Mindvile no parecen muy interesados en conceder descansos prolongados. Simplemente aflojan un poco la presión, dejan que las melodías dibujen ese ambiente oscuro tan característico del género y vuelven a acelerar cuando les viene en gana. Me gusta especialmente que la melodía no suavice el resultado, sino que consiga hacerlo todavía más siniestro.

Una guitarra imperiosa, casi solemne, como si anunciara la llegada de alguien con demasiada autoridad y muy pocas buenas intenciones, pone en marcha Lord of the Threshold. El bajo y la batería se incorporan con un aire casi procesional, como si estuviéramos presenciando un desfile de lo más desagradable. Pero de pronto aparece un alarido sobrehumano, uno de esos que deberían dejar las cuerdas vocales hechas jirones, y todo el ceremonial se va directamente a la mierda. Detrás llega esa locomotora desquiciada que esta banda tiene por sección rítmica, obligándote otra vez a apretar los dientes para aguantar semejante paliza.

Y, sin embargo, aquí vuelve a aparecer uno de los recursos que mejor manejan: las desaceleraciones y los cambios de ambiente. En determinados momentos se vuelven más atmosféricos, las guitarras dejan espacio a otros matices y parece que finalmente vas a poder sentarte tranquilamente. Error. Cuando empiezas a acomodarte, te sacuden de nuevo, te tiran de la silla de una patada y te obligan a levantarte como puedes. Es el tema más extenso del álbum, supera los cinco minutos, y aprovecha esa duración para desarrollar mejor las distintas caras de Mindvile. No todo consiste en correr; también hay que saber cuándo levantar el pie para que la siguiente embestida haga todavía más daño.

Y precisamente cuando acabas de levantarte del suelo aparece Judge, Killer and Executioner, la sexta pista de esta locura de obra. Pasamos del tema más largo al más corto del disco, y posiblemente también a uno de los que presentan una personalidad más diferenciada en términos compositivos. Hay determinados fragmentos que me han recordado a los Kreator más bestias, aquellos de Pleasure to Kill, cuando el thrash parecía estar disputándose a hostias el territorio con un death metal que todavía estaba terminando de tomar forma. No digo que Mindvile hagan thrash, ni mucho menos, pero hay una agresividad muy particular en algunos riffs que me ha llevado directamente a aquellos años. La composición tiene una urgencia especial, una sensación de violencia inmediata que le sienta de maravilla al conjunto. Breve, directa y con muy pocas ganas de hacer amigos.

Un tramo final que no concede ni un segundo de misericordia

Penúltimo asalto, Craftman's Legacy. Aquí encontramos posiblemente uno de los riffs más headbangeros de todo el trabajo, de esos que te obligan a mover la cabeza aunque lleves ya media hora intentando recuperarte de lo anterior. La canción sigue transitando por los mismos derroteros estilísticos, pero eso no significa que resulte repetitiva. Hay diferentes maneras de administrar la velocidad y la agresividad, y Mindvile demuestran tener bastantes recursos para hacerlo. Especialmente memorable resulta un tramo próximo al final, absolutamente infernal, en el que vuelven a pisar el acelerador hasta hundirlo en el suelo. Y qué decir de la voz de Vate. El tío suena jodidamente malvado, con una interpretación áspera, venenosa y perfectamente integrada en el carácter de las composiciones. No necesita recurrir a grandes artificios para resultar convincente; basta con escucharlo escupir cada frase como si le debiera dinero a medio mundo.

Cellarbound es la encargada de cerrar el álbum y, como no podía ser de otra forma, lo hace de nuevo, con todo saltando por los aires. Es como cuando estás en casa en plena tormenta y, de repente, una ráfaga de viento abre de golpe todas las ventanas que habías dejado mal cerradas. El estruendo te pega un susto de cojones y durante unos segundos no sabes ni por dónde empezar a recoger el desastre. Pues algo parecido ocurre aquí. Qué intensidad son capaces de meter estos tres músicos en sus composiciones.

Y no hablamos únicamente de velocidad. Hay una determinación casi obstinada en la manera de tocar, una necesidad de mantener el nivel de agresividad siempre que se pueda. El tema termina funcionando como un resumen de lo que llevamos escuchando desde Bite by Bite, aunque sin convertirse en una simple repetición de ideas. Las guitarras siguen arañando, la batería continúa repartiendo estopa como si no hubiera mañana y la voz mantiene intacto ese carácter amenazante. Finalmente, un portazo en toda la cara pone punto final a estos casi treinta y tres minutos de Black/Death Metal.

Después de semejante descarga, hay algo que me ronda la cabeza: ¿cómo sonaría todo esto encima de un escenario? Me encantaría comprobar cómo trasladan esta intensidad al directo. El problema es que, con los integrantes repartidos entre diferentes países, no sé hasta qué punto será viable reunirlos para actuar. Ojalá algún día se presente la ocasión, porque estas composiciones piden a gritos un escenario, amplificadores echando humo y un público dejándose las cervicales.

Un debut que pone el listón muy alto

Una de las cosas que más me han gustado de Old Continent es que Mindvile se mueve dentro de unos parámetros perfectamente reconocibles, con unas raíces muy claras en el Black y Death Metal más agresivo y melódico, pero ejecutados con un nivel técnico y una convicción que están al alcance de muchos menos músicos de los que parece.

También hay que destacar la cohesión del álbum. Ocho composiciones, una duración ajustada y prácticamente ningún momento que parezca estar ahí para rellenar espacio. La velocidad es una constante, sí, pero se combina con riffs de gran pegada, melodías oscuras y cambios de dinámica suficientes para mantener el interés. La batería de Belzedrum merece una mención especial por el trabajo descomunal que realiza, aunque sería injusto no reconocer la importancia de las guitarras de Vate y ese bajo de Gralborj que contribuye a dar cuerpo a semejante descarga.

El concepto lírico aporta además una dimensión especialmente incómoda. Saber que detrás de estas canciones hay crímenes reales y personas que existieron, o que siguen existiendo, cambia la manera de aproximarse al disco. No estamos ante las habituales historias fantásticas del género, sino ante una mirada musical a lo peor de nuestra propia especie. Queda pendiente conocer las letras para profundizar en ese apartado, pero la idea de desarrollar cinco álbumes dedicados a los horrores de distintos continentes me parece, como mínimo, ambiciosa y muy interesante.

Y por cierto, aunque estemos hablando de una obra conceptual construida alrededor de historias espantosas, no olvidemos lo fundamental: musicalmente, este disco es una auténtica barbaridad.

Los que gustáis de velocidad, intensidad, contundencia y melodía —sí, pero de la malvada, de la que parece esconder algo muy poco recomendable detrás de cada nota—, aquí tenéis un regalito de los buenos. Old Continent es un debut magistral, de esos que te hacen apuntar inmediatamente el nombre de una banda para no perderle la pista.

Mindvile han empezado muy fuerte. Ahora queda por ver hasta dónde son capaces de llevar esta historia.

Treinta y tres minutos de Black/Death Metal melódico ejecutado con una maldad descomunal. Mindvile debutan con ocho composiciones que combinan velocidad, melodías oscuras y una contundencia tremenda. Si este es el primer capítulo de cinco, más nos vale estar atentos a lo que viene.

Tracklist

  1. 1Bite by Bite03:40
  2. 2Predator's Mark04:06
  3. 3Unholy Task03:28
  4. 4The Evil Siren's Tongue03:51
  5. 5Lord of the Threshold05:22
  6. 6Judge, Killer and Executioner03:15
  7. 7Craftman's Legacy03:53
  8. 8Cellarbound05:21

Total: 32:56

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