Desde las entrañas de Bizkaia emerge Kremousity, un proyecto que nació a finales de 2024 cuando el batería Aitor unió fuerzas con el guitarrista Polvareda Johnson con una idea clara: moldear un sonido de metal feroz combinando influencias que van desde el hardcore y el rock hasta el metalcore, el noisecore y el death metal más clásico. Lo que empezó siendo un experimento entre dos músicos pronto tomó forma real.
A comienzos de 2025 se incorporó Isma al bajo, consolidando la base rítmica y dando pie a la búsqueda de una voz que encajara con la visión del grupo. Esa búsqueda llevó a la banda a conectar con Alex, quien pasó a encargarse de las voces principales. La estructura vocal dio un salto aún mayor en agosto con la llegada de Rei Reych como colaboradora, añadiendo las voces limpias y matices que completaron el espectro sonoro de la banda.
Con esta formación —procedente de nombres ligados a la escena vasca como Demeon, Tight Leash y Song of Anhubis— Kremousity se declara oficialmente lista para desplegar lo que ellos mismos definen como metal combinativo. Y su primer testimonio en estudio llega en forma de un EP de tres temas grabado en septiembre en las instalaciones de Rock Factory, con Alex De Benito ocupando la producción. El resultado se titula “Sunset Before Apocalypse” y verá la luz en formato digital el próximo lunes, 1 de diciembre.
Escuchamos “Sunset Before Apocalypse”: tres cortes que impactan de lleno
La banda nos ha enviado los tres temas que componen el EP —“Flawed by Design”, “Scars of the Flame” e “Into the Oblivion”— y la primera impresión es contundente: Kremousity juega en un terreno donde convergen riffs con aroma death metal, explosiones metalcore y un tratamiento vocal que se convierte en su sello particular. Las guturales de Alex se funden con las voces limpias de Rei Reych creando un contraste muy bien trabajado, siempre al servicio de la emoción y la intensidad.
La producción sorprende por su claridad y pegada, especialmente para un debut. Las guitarras golpean con precisión, la batería mantiene un pulso sólido y el bajo refuerza cada sección sin perder presencia. No hay relleno, no hay concesiones: este EP funciona, directo y sin rodeos. Un estreno potente y con personalidad, lo suficiente como para situar a Kremousity en el radar de quienes buscan nuevos nombres dentro del metal estatal con ganas de romper moldes.

